Pero hoy estoy triste, muy triste, he oído a una de mis amigas más alegres, con una de la risa de las mas contagiosas, llorar. Su mundo, sus ilusiones se han derrumbado. Un embarazo muy deseado, un bebé muy querido, mucha alegría, muchas ilusiones, muchos sueños, deseando comprobar en la ecografía que su "garbancito" estuviera bien, pero no lo está. Un mazazo, un duro golpe.¿Qué te puedo decir querida amiga?
Que lo siento, que intento imaginar lo mal que lo estás pasando, pero seguro que es aún peor, pero quiero que sepas que estoy aquí para acompañarte, para ayudarte, para escucharte si quieres hablar, para estar contigo en tu silencio, para llorar juntas.
Dejo mis palabras de amiga, para pensar como matrona, ¿Realmente sabemos ayudar a esas mujeres que su embarazo no va bien?, ¿Sabemos consolarlas? ¿Nos lo permiten los 10 minutos que tenemos en la consulta de primaria?. Siempre he sido muy sensible al duelo, pero desde hoy, al oír a mi amiga, intentaré hacerlo mucho mejor!